Fernando Henrique Cardoso: crecimiento con responsabilidad

Por Oscar J. Serrat (x)

El nuevo panorama mundial globalizado impone a las sociedades, y en particular a sus empresarios,  exigencias que antes no eran  prioritarias para ese sector,  según el ex presidente brasilero Fernando Henrique Cardoso, quien las  sintetiza en tres elementos fundamentales:  regímenes democráticos,   estados fuertes y protagónicos y un respaldo irrestricto a la educación pública.
Cardoso, presidente de su país en dos períodos (1995-2003) y sociólogo de prestigio internacional,  disertó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sobre “Crecimiento con responsabilidad”,  en una conferencia organizada por la Fundación Osde (Obra Social de Empresarios) y el Grupo Brasil (entidad que agrupa, fundamentalmente, a empresas brasileras en la Argentina). “El sector privado no va a reemplazar al Estado, no lo puede reemplazar. Pero   en cambio sí puede  ayudar a innovar en su acción. Hay allí  un campo enorme en lo que hace a la educación, a la salud, a la labor voluntaria , a mejorar las condiciones concretas de la comunidad, en la creación de formas nuevas de integración entre el gobierno y la sociedad”, expresó Cardoso.
“No habría  democracia efectiva si no tuviéramos al gobierno y si no diéramos relevancia a la creencia en esos valores centrales de la libertad y la igualdad ante la ley, y también una cierta posibilidad de acceso a los bienes fundamentales, que actualmente estamos muy lejos de ofrecerlos en nuestros países a toda la gente. A  diferencia de lo que ocurre en los países más ricos, esa dificultad de acceso es creciente entre nosotros”.
El ex presidente brasilero considera que “la pobreza, en Africa y en otros lugares, es un tema importante, pero el gran tema es otro: cómo se reorganiza el mundo político para hacer frente a una economía que está integrada y que todavía requiere regulaciones . Esa regulación ya no puede derivar  de una imposición. Ello significa que los estados nacionales tienen  que cambiar su forma de actuar, deben articularse más y entender que la función regulatoria debe prevalecer sobre la función productiva. No quiere decir que haya que anular la producción estatal, pero la función productiva les corresponde a los empresarios, que no pueden producir si no hay una regulación estable”.
“O bien nos convencemos –y el rol de los empresarios es grande en eso- de que es necesario robustecer las formas regulatorias del Estado contemporáneo, o de lo contrario  resultará difícil movilizar los capitales que existen en abundancia. Van a quemarse muchos capitales ahora (con la actual crisis inmobiliaria) , ya se están quemando, la crisis involucra una pérdida importante de valores, pero por suerte va a sobrar mucho capital.Y ese capital debe ser invertido.Y las inversiones requieren reglas. Porque sin ellas no funciona el sistema”.
“El sistema de mercado, para funcionar, requiere de reglas que sean más o menos consensuadas y que sean estables. Si en nuestros países no tenemos normas regulatorias fuertes y estables, será difícil que se logre una concentración de esfuerzos financieros suficientes para hacer frente a los desafíos del crecimiento económico”,  añadió.
Cardoso sostiene que los nuevos tiempos y desafíos exigen también “ejemplaridad” a los funcionarios, a los ejecutivos, a los líderes políticos y a los dirigentes sociales.
“Hubo un desgaste muy fuerte de una institución que es muy importante en cualquier sociedad democrática:  los partidos políticos. Creo que es de sentido común   darnos cuenta de que los partidos tienen  hoy baja capacidad de representación”,  admitió el máximo referente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
“Hoy se vota más por personas que por partidos;  éstos  se fragmentan de manera creciente, pierden esa dimensión valorativa y se concentran más bien en la defensa  de intereses y de poder”, sostiene Cardoso.
“¿Cuál es la noción que yo tengo de lo que debe ser una sociedad? Los griegos hablaban del logro de la felicidad. ¿Y cuál es hoy la noción de una sociedad feliz?  Hoy podría traducirse de otra manera, sintetizada en tres letras, IDH, que significan Índice de Desarrollo Humano,  y comprenden  educación, salud, vivienda, etcétera. Pero debe ser algo más que eso, el hombre tiene que  sentirse cómodo en su país, en su hogar. Y yo no creo que nuestros partidos estén hoy muy preocupados de que la gente se sienta feliz y cómoda”.
El ex presidente brasilero dijo advertir en la sociedad un reclamo de “decencia, de que las cosas sean limpias. La falta de claridad ha contaminado  mucho la vida política. Los partidos deben ser capaces de inspirar, de señalar un camino.Y para hacer camino tienen que pactar. Y ya se sabe desde siempre – y no necesito recordar a Fausto- que a veces se pacta con el Diablo. Hay siempre riesgos de perdición en la construcción del camino. Pero hay que buscar un tanto de coherencia, aún sabiendo que se pacta con el Diablo. Porque cuando la cosa está demasiado ‘endiablada’  no va , eso  no inspira”.
El antecesor del  presidente Luiz Inácio Lula da Silva cree que “debemos vigorizar la vida política a través de conductas virtuosas. Y doy solamente un ejemplo:  (Nelson) Mandela. Estuvo 28 años en la cárcel . Cuando salió propuso, no matar a los blancos, sino un compromiso con ellos. Solamente un héroe dotado de fuerza moral puede salir y decir ‘miren, tenemos que estar juntos’”.
Cardoso también recordó el ejemplo del candidato presidencial Barak Obama. “Cuando intentaron ponerlo contra la pared con el tema de la raza, respondió que ‘el tema de la raza existe, pero tenemos que estar juntos’. Ese es el sentimiento que está faltando en nuestras sociedades, el deseo y el gusto por estar juntos,  porque sólo así  vamos a ser más felices y podremos encontrar un camino mejor”.

(x) De la redacción de MERCOSUR Noticias.
Publicado el ( Martes, 08 de Julio de 2008 )

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